Creo que como investigador tengo un rol importante en echar luz donde hay confusión. Sí, no importa cuál sea el tema o el área, siempre podemos aportar una interpretación. Así, como las abejas transportan el polen de una planta a otra, los investigadores, a veces sugerimos llevar información de un palo distinto a un lugar donde esto no era considerado. En biología se llama polinización cruzada. Y en el mundo de los negocios tiene cada vez más relevancia. Entonces vamos a hacer un poco de polinización y adentrarnos en el análisis de un mundo que parece blindado: la salud.

Antes de empezar, recomiendo que vean este video con mucha atención.

Si no viste el gorila en medio de los jugadores de basquet no te preocupes. Cuando hicieron este experimento en la Universidad de Harvard hace varios años, descubrieron que la mitad de las personas que vieron el video no pudieron ver al gorila.

El experimento revela que cuanto más concentrados estamos en algo más información nos perdemos. Christopher Chabris y Daniel Simons – autores de El Gorila Invisible – me hicieron reflexionar que probablemente estemos perdiéndonos de muchas cosas por estar enfocados en algunos pocos indicadores bajo los efectos del miedo. Este efecto se llama ceguera por déficit de atención.

La crisis que estamos transitando no es por la cuarentena ni siquiera por la pandemia sino por el miedo a una crisis mal administrada. Las personas que tenían que brindar tranquilidad al mundo nos pusieron en estado de pánico. Lo que define el comportamiento cuando estamos en modo supervivencia no es el pensamiento sino la emoción. Las emociones son reacciones subjetivas al entorno que nos movilizan por dentro. Es la causa concreta de todos los cambios a nivel comportamental. Hoy las personas están atravesadas principalmente por el miedo. Es la emoción original. Es lo primero que sentimos cuando llegamos al mundo. Es una emoción tan desagradable como necesaria para sobrevivir.

En un estudio que condujo el equipo de Fine Research, consultora que se especializa en investigación de mercado vinculada a las áreas de la salud, en la que pudimos colaborar enviando algunas preguntas, se evidencia que la demanda de consultas médicas se redujo en un 50%. En todos los países de LATAM se registra una caída abrupta de pacientes atendidos en general, afectando significativamente la adherencia incluso en patologías como Cáncer, HIV, Diabetes, enfermedades respiratorias, cardiológicas o autoinmunes. 

¿Nos volvimos locos? No, creo que solo tenemos miedo. 

En el estudio que condujo Observatorio 1987, sobre estrategias de rebote post-pandemia descubrimos que el miedo es el principal factor que generó que muchos consumos se dispararan.

¿Estamos muy concentrados mirando los pases o estamos buscando al gorila? 

Si solo miramos cantidad de infectados, factor R0, y decesos por COVID-19, estamos dejando de mirar muchos otros indicadores de bienestar que son igualmente importantes.

Estamos tan sorprendidos por lo que está pasando que todo gira alrededor del COVID-19 olvidando toda una serie de indicadores que hacen al orden general de una población.

¿Qué otros indicadores hay que observar para tener una mirada más completa?

  • Perfil de paciente y patologías previas
  • Esperanza de vida
  • Decesos por:
  • Malnutrición, 
  • Cáncer, 
  • Cardiopatía isquémica, 
  • Accidente cerebrovascular, 
  • Infarto, 
  • Estudios que no se hicieron:
  • PET 
  • MAMA BIRARDS3 
  • CENTELLOGRAMA 
  • ERGOMETRÍA 
  • ECOESTRÉS 
  • SPECT ESFUERZO 
  • RESONANCIA 
  • Impacto socioemocional
  • Impacto educativo
  • Impacto laboral
  • Empresas operativas vs cerradas
  • Evolución de la pobreza y pobreza extrema
  • Perdida de apalancamiento
  • Expectativa de inflación
  • Desempleo
  • Abuso infantil
  • Abuso doméstico
  • Abuso de drogas
  • Suicidios
  • Tabaquismo
  • PIB/PBI
  • CCI
  • ICE
  • IPCU

La obsesión por unos pocos KPI’s no hacen al bienestar de la población ni al equilibrio de medio y largo plazo. Tal vez se gane la carrera de 100 metros pero cuando hablamos del bienestar social es una maratón.

¿Por qué nos obsesionamos tanto con COVID-19?

Entre los indicadores, probablemente, al lector le llame la atención PIB/PBI, ya que han circulado comparaciones sobre cantidad de decesos vs. perdida de PBI, como si este fuera solo un número que no tiene implicancias. Cuando nos comparamos con USA, Brasil o España, tenemos que saber que en promedio son poblaciones que tienen mucho más dinero en sus bolsillos que el promedio de las economías Latinoamericanas. En efecto, se traduce en el poder de apalancamiento que tienen los individuos para el recuperarse de las perdidas económicas. En Latinoamérica y en Argentina en particular el recupero será mucho más lento.

La principal causa de muerte en argentina son son la cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular. Hay sobrada literatura que explica cómo en momentos de recesión económica, la incidencia de las enfermedades cardiovasculares aumenta considerablemente. 

El estudio argentino Crisis económico-financieras en la Argentina: un nuevo factor de riesgo de mortalidad cardiovascular también ha demostrado la existencia de un aumento de la tasa de mortalidad en los periodos de disminución del PIB: desde 1995 hasta 1997, la tasa de mortalidad cardiovascular (TMCV) disminuyó el 9,52 por ciento, en coincidencia con el incremento neto del PIB anual del 14,06 por ciento. Luego, entre 1997 y 2002 se observó un incremento en la TMCV del 5,38 por ciento y un descenso del PIB neto del 15,21 por ciento. A partir de ese momento, en el período 2002-2005 se observó un incremento del 29,57 por ciento en el PIB, que se acompañó de un descenso en la curva de mortalidad cardiovascular del 7,65 por ciento.

A este riesgo comprobado se le suma que los pacientes recurrentes no están haciendo sus controles. Recientemente, Diagnóstico Maipú, en un newsletter compartió algo que pone en evidencia el problema que surte el miedo en la población. Lo que vemos en el siguiente cuadro, es cómo se redujo en porcentajes respecto a los mismos meses del año anterior, los controles y estudios de pacientes recurrentes. 

Desde la institución explican que: “Hay un 34% de pacientes oncólogicos que no han vuelto a realizar sus controles de PET. Hay un 80% de mujeres con Birads 3 que debían volver a los 6 meses a su control mamario y no lo han hecho. Y menos del 30% de los pacientes cardiológicos se ha chequeado.” 

Los esfuerzos miopes por cuidar la vida ahora, no va a salvar las vidas futuras, producto de la destrucción de la economía en nombre la vida. 

Ante la caída del 5,3% del PIB y el aumento del desempleo de 3,4 puntos porcentuales proyectados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en el Informe  Especial COVID-19, N° 2, en 2020 la pobreza en América Latina aumentaría al menos 4,4 puntos porcentuales (28,7 millones de personas adicionales) con respecto al año previo, por lo que alcanzaría a un total de 214,7 millones de personas (el 34,7% de la población de la región) (CEPAL, 2020b). Entre estas personas, la pobreza extrema aumentaría 2,6 puntos porcentuales (15,9 millones de personas adicionales) y llegaría a afectar a un total de 83,4 millones de personas.

La épica en algunos pocos KPI’s no nos exime de responsabilidad por el resto de los indicadores. Hay que observar cuestiones de equilibrio general a lo largo del tiempo. Hay un problema importantísimo en el orden de las magnitudes. Todas las vidas son igualmente importantes independientemente de la causa de su perdida.

La ceguera por déficit de atención, el miedo vaticinado por los medios, la lentitud de China, los dichos y desdichos de la OMS y sobre todo la poca precisión estadística y prospectiva estratégica generó que todos los esfuerzos estén puestos en contar pases y no en ver al gorila.

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